Un pacto existente en materia sindical, reconocido desde hace años por la empresa por pacto verbal y tácito no puede modificarse unilateralmente, debiendo respetarse por la empresa sucesora, aunque no se trate de una condición más beneficiosa. Por ello, en relación con las costumbres o usos en materia sindical, habrá que valorar siempre su eliminación con especial prudencia.
¿Te queda alguna duda? Resuélvela al momento